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Con
la llegada del verano a los niños les encanta darse un refrescante chapuzón
y jugar en el agua. Si están cansados de pasar horas y horas en la piscina
de siempre, nada mejor que darles una sorpresa y regalarles un divertido día
en familia en un parque acuático. Seguro que sus toboganes, olas,
laberintos y rampas harán las delicias de grandes y pequeños. Un pequeño
recorrido por algunos de los parques más destacados, dará una idea a los
papás de las diferentes opciones entre las que pueden elegir.
Para empezar, nada mejor que todo un clásico: Aquópolis, con siete
parques situados en diferentes puntos de la geografía española. Dos de
ellos se encuentran en la Comunidad de Madrid, concretamente en San Fernando
de Henares y en Villanueva de la Cañada. Éste último es el más
grande de todos y cuenta con trepidantes atracciones. Desde el 'Kamikaze',
con una longitud de 80 metros, pasando por el 'Black Hole', un enorme tubo
por el que hay que deslizarse a oscuras, o los 'Rápidos'. Pero si hay una
estrella en Aquópolis de Villanueva, ésa es el gigantesco barco pirata
del que salen diferentes toboganes con increíbles bajadas. Toda una
experiencia para los más intrépidos. Aún así, también existe una zona
dedicada a los ‘peques’ de la casa, repleta de juegos infantiles.
Otro de los parques acuáticos más importantes es el Caribe Aquatic Park
de Port Aventura. ¿Sus mejores bazas? 'El Torrente', un recorrido en
balsa por remolinos de agua embravecidas y 'El Mambo y Limbo', impactantes
descensos sólo aptos para los más atrevidos. Los niños lo pasarán en
grande en 'La Laguna de Woody', un espacio especialmente diseñado para
ellos que cuenta con bicicletas, juegos y un enorme recipiente que empapa a
quien pasa por debajo. Tras una jornada pasada por agua, la familia entera
puede continuar la diversión en Port Aventura o descansar en alguno de los
tres hoteles con los que cuenta el resort.
Si nos desplazamos al Norte de España, podemos hacer una visita a Aquapark,
en Cerceda, (La Coruña). Los ‘vasos de relajación’ y las zonas verdes
permitirán a los mayores descansar y tomar el sol mientras que los niños
se lo pasan en grande en las piscinas infantiles. Géiseres, cascadas y
trepidantes toboganes se reservan para los aventureros de la familia.
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